En verano puedes aprovechar muchos tratamientos de medicina estética igual que operaciones de cirugía estética. Sin embargo, es evidente de forma práctica, que la mayoría de pacientes aprovecha el otoño y el invierno para ello.
¿Sabes el motivo de esta tendencia? En realidad no existe un único factor condicionante, sino que los pacientes y los médicos especialistas, identifican claras ventajas de estas estaciones del año.
Menor tiempo de exposición solar
Uno de los motivos principales es que durante estos meses la exposición solar es menos probable y, de producirse, será durante menos tiempo ya que hay menos horas de sol.
De hecho, estamos más alejados del Sol, así que la incidencia en nuestra piel será menor que en los calurosos meses de verano.
El hecho de que la exposición sea menor, ayuda a evitar problemas relacionados con la incidencia del sol y de los rayos ultravioleta sobre nuestra piel. Tendremos más a nuestro favor para una recuperación óptima en menos tiempo.
Una menor inflamación del cuerpo
Gracias a que las temperaturas son sensiblemente más bajas durante estos meses del año, vamos a beneficiarnos de una inflamación menos aguda y menos duradera.
Esto es uno de los factores más importantes, porque hace que el post operatorio sea mucho más confortable para cualquier paciente, al no tener que notar tanto cualquier inflamación.
En invierno salimos menos a la calle
Un factor psicológico, pero realmente efectivo. Durante los meses de primavera y verano, todo el mundo quiere salir más a la calle. Hay citas con amigos, cenas con familiares, tardes en terrazas y al aire libre. Apetece disfrutar del buen tiempo.
Cuando llega el otoño y, sobre todo durante el invierno, estos ratos con amigos se celebran más en la intimidad de una casa que en terrazas al aire libre. Así que tampoco apetece tanto salir a la calle.
En relación a una operación de cirugía estética es toda una ventaja, porque vamos a requerir de un tiempo en reposo, dependiendo de la intervención, igual que con cierto post operatorio. Si las ganas de salir son menores, obviamente este proceso se hace mucho más fácil de llevar.
También es argumentado por muchos pacientes que, al estar más tiempo en casa, se lleva mejor cualquier venda o protección, así como también se permite más tiempo a la cicatrización, siempre dependiendo de la intervención que se haya aprovechado.
Para cuando llegan los meses de primavera y, sobre todo, verano, podremos salir sin inconvenientes, aunque con la debida protección solar que siempre debemos mantener.
Comodidad en prendas de contención
En invierno las bajas temperaturas obligan a llevar más ropa. Esto ayuda a que las prendas de contención sean más cómodas y ofrezcan un calor extra que en ocasiones incluso se agradece.
En verano esto es un pequeño inconveniente, sobre todo a los pacientes que sufren fácilmente calor. Para ellos es especialmente recomendable aprovechar el invierno para su operación, pues podrán asumir el post operatorio de una manera mucho más cómoda.


