La abdominoplastia es una cirugía apta tanto para hombres como para mujeres, aunque los motivos de su solicitud son muy diferentes.
De hecho, aunque muchos pacientes solicitan una abdominoplastia para solucionar problemas de sobrepeso, a menudo también hay que exponer sobre la mesa distintos tratamientos con los que obtener resultados satisfactorios, a veces incluso sin tener que pasar por quirófano.
En este artículo, no obstante, vamos a tratar directamente los casos en los que sí se necesita abdominoplastia y cómo puede ser útil para nuestros objetivos físicos, estéticos y psicológicos.
¿Cuándo se necesita una abdominoplastia?
Hay un factor común entre quienes solicitan una abdominoplastia, independientemente del motivo original que puede provocar este interés.
En todos los casos, los pacientes presentan un exceso de tejido en la zona abdominal, que no consiguen eliminar con ejercicio regular y dieta de adelgazamiento.
En primer lugar, hay que distinguir los pacientes que no consiguen esta eliminación de quienes no lo intentan. Es siempre recomendable adoptar una vida más saludable ante cualquier cambio estético.
Por un lado, por el hecho de que de esta forma se obtendrán resultados más satisfactorios que si no se siguen estas pautas.
Por otro lado, porque si no se adoptan estos buenos hábitos saludables, al final se volverá a estar en la misma situación de partida, por lo que no es algo recomendable.
¿Qué pacientes solicitan una abdominoplastia?
La situación anterior es común entre muchos pacientes, pero no significa que el origen que la provoca sea siempre el mismo.
Principalmente distinguimos dos tipos de pacientes que tienen este problema y que pueden solucionarlo por medio de una abdominoplastia.
Los pacientes mayoritarios presentan problema de peso. No importa tanto si lo han conseguido de una forma rápida o lenta, ni tampoco si se trata de exceso de peso como exceso de adelgazamiento, como del hecho de que existe piel que es imposible eliminar de otra manera.
El exceso de peso puede derivar en otros tratamientos, pero en muchos casos la abdominoplastia ofrece resultados óptimos.
El adelgazamiento demasiado rápido provoca descolgamiento de la piel, que de nuevo solo puede eliminarse mediante este procedimiento.
El segundo tipo de pacientes responde solo a mujeres, concretamente a quienes han tenido embarazos que han provocado un descolgamiento excesivo de la piel.
Por mucho que se esfuercen en el gimnasio o con ejercicios de entrenamiento, por mucho que sigan dietas de tonificación y adelgazamiento, no van a eliminar este problema de la piel. Una abdominoplastia es el tratamiento más recomendable.
Pese a todo, queda claro que los pacientes con problemas de tonificación en el abdomen responden a perfiles muy diferentes, por lo que la abdominoplastia va a ser también muy distinta dependiendo de cada caso.
A veces se puede requerir una mini abdominoplastia, en otras ocasiones es necesario antes tratamientos de eliminación de grasa sobrante. En cualquier caso, la personalización es clave para encontrar un tratamiento óptimo para las necesidades del paciente.
Y, de igual forma muy importante, es necesario adoptar hábitos de vida saludables, para mantener los resultados que consigamos tras la intervención.


