La cirugía de aumento de pecho puede realizarse en cualquier momento del año, por descontado. Sin embargo, hay ciertos momentos en los que puede ofrecernos unas ventajas adicionales.
En ese sentido, la estación de invierno es la que más ventajas va a ofrecernos, por distintas razones. Si te interesa este tipo de operación de cirugía, a continuación te contamos las más destacables.
Aprovechamos las bajas temperaturas
La mayoría de provincias españolas disfrutan de un invierno suave, aunque huelga decir que siempre tiene menores temperaturas que en verano.
Las bajas temperaturas nos ayudan en esta operación en relación al post operatorio. Para empezar, porque reducen la posibilidad de inflamación de la zona y, además, también porque conseguimos una cicatrización generalmente más rápida.
Estos factores ayudan a que todo el periodo de recuperación suela ser más rápido que si, por ejemplo, optamos por este tipo de operación en primavera.
El tiempo está de nuestra parte
Tenemos más tiempo. Para todo. Si elegimos una operación de cirugía estética de aumento de pecho en invierno, podremos seguir más fácilmente las directrices de poco movimiento.
En invierno apetece menos salir, las horas de sol son más escasas y generalmente reducimos nuestra movilidad. Todo ello es favorable para que la recuperación la hagamos lo mejor posible.
En este sentido es importante valorar también el efecto anímico sobre la paciente. En invierno la gente sale menos, es menos probable tener planes cualquier día de la semana. Este es uno de los mayores problemas que sufren las pacientes que se operan cuando llegan las estaciones más agradables pues, además de haberse sometido a una operación de cirugía, tienen la necesidad de permanecer en casa las primeras semanas.
Pero también nos beneficia el tiempo a nivel cuantitativo. La operación de aumento de pecho puede llegar a requerir hasta 6 meses para realizar la primera valoración real del resultado obtenido. La definitiva la hacemos al año.
Es tiempo más que suficiente, para que el pecho adquiera forma y naturalidad, que podamos aprovechar cuando lleguen mejores temperaturas. Si te operas en invierno, en verano podrás ir en bikini o bañador, sin temor de afectar al resultado de la operación aunque, lógicamente, siempre con la protección adecuada.
La exposición solar en las operaciones de cirugía estética
El aumento de pecho, como muchas otras operaciones de cirugía estética y tratamientos de medicina estética, requiere que el paciente no se acerque lo más mínimo al sol. De hacerlo, debe llevar la máxima protección solar posible y, si puede, mantener tapada toda la zona tratada.
Si realizamos la operación en invierno, la exposición solar no será tan fácil de sufrir y, además, la distancia a la que está el Sol será menos dañina.
Pese a ello, siempre recomendamos que se evite esta exposición solar, entre otras cosas porque la piel sobre la que se emite la radiación ultravioleta, está mucho más desprotegida.
Para evitar quemaduras, rojeces, irritaciones o incluso cualquier otro problema mayor relacionado con una sobreexposición solar, lo mejor es evitar todo lo posible que la luz solar nos dé de forma directa, hasta que todo el periodo de recuperación haya finalizado.


