La cirugía secundaria es cada vez más demandada entre pacientes interesados, tanto por las garantías demostradas de eficiencia que ofrece, como también porque cada vez hay más situaciones en las que puede aplicarse.
Qué es la cirugía secundaria
La cirugía secundaria es aquella que se aplica sobre una zona que ya ha sido sometida a una cirugía, que puede haber sido de distinta tipología.
Los motivos por los que puede ser recomendable este tipo de cirugía pueden ser muy variados. En este artículo recopilamos aquellos más frecuentes, pero recordamos a todos los lectores, que según cada caso particular, es posible recomendar o no la cirugía secundaria. Por eso en Clínica Freire siempre apostamos por un servicio personalizado.
Cirugía reconstructiva
Originalmente la segunda cirugía era esencialmente cirugía reconstructiva. Este tipo de intervención se aplica cuando una zona del cuerpo ha sufrido un grave trauma.
Por ejemplo, ante un accidente que causa una lesión física o bien después de operaciones anteriores, que han dejado cicatrices demasiado visibles.
La cirugía reconstructiva hay que tener en cuenta que no siempre es una cirugía secundaria. En ocasiones se aplica sobre anomalías musculares, que se sufren desde el nacimiento. Hoy en día cada vez se plantea este tipo de operaciones con resultados estéticos mucho mejores que antes. Gracias a ello se evita tener que acudir posteriormente a una nueva cirugía.
Cirugía estética de mejora
La cirugía estética mezcla tanto los conocimientos médicos, como también el arte del cirujano profesional. Sin embargo, los resultados estéticos no siempre son satisfactorios para los pacientes, por ese motivo acuden a la cirugía secundaria con objetivos de mejora.
Las nuevas tecnologías y también nuevas estrategias de operaciones, permite abordar tratamientos anteriores con mejores resultados que antes. Gracias a ello, la cirugía estética nos permite seguir mejorando mucho más cada vez.
Cirugía por paso de tiempo
La cirugía plástica ofrece resultados que pueden durar toda la vida. Ese es siempre el objetivo, aunque hay ocasiones en las que factores externos nos impiden mantenerlo y debemos acogernos a la cirugía secundaria.
Ponemos un ejemplo. A veces una paciente se realiza una operación de cirugía de aumento de pecho, con unos resultados muy satisfactorios.
Sin embargo, con el paso del tiempo, decide quedarse embarazada y sufre un excesivo aumento de pecho. La asimetría de los pechos, como también su turgencia, pueden verse afectados ante estas situaciones.
La cirugía secundaria en estos casos, normalmente iría dirigida a una elevación de los pechos y a una harmonía en cuanto a peso, volumen y colocación de los senos de la paciente. En conclusión, volvería a tener unos pechos acorde a su nuevo estado físico y a las necesidades que le requiere.
Dentro de esta variable, también debemos hacer constar la relación entre cirugía estética y medicina estética. Según cada tratamiento, a veces se escoge la primera y luego la segunda para mantener nuevos resultados, mientras en otras ocasiones, se inicia un tratamiento de medicina estética, para al final derivar en una operación de cirugía definitiva.


