En Clínica Freire ofrecemos tratamientos de cirugía corporal muy diversos. Los más conocidos son los relativos a la cirugía estética del abdomen, de los glúteos o incluso las lipoesculturas.
Dentro de esta gran rama de servicios estéticos mediante cirugía corporal, hay una parte del cuerpo a la que no siempre se le otorga la importancia que se merece en cuidado y salud, los brazos.
Representan una de las zonas del cuerpo que más activamente usamos, en realidad para casi todo.
Esto ayuda a que mantengan normalmente una fisonomía óptima. Sin embargo, el paso del tiempo, la acumulación de grasa, una vida más sedentaria y factores genéticos, pueden propiciar problemas también en esta parte del cuerpo.
Algunos de los objetivos que más nos plantean los pacientes en este tipo de tratamientos son los siguientes:
- Eliminar la grasa localizada que se ha acumulado con el paso del tiempo.
- Eliminar esa flacidez propia del envejecimiento de la piel.
- Recuperar la turgencia de la juventud en la cara interna de los brazos.
- Reducir la presencia de arrugas en los brazos.
Todos estos objetivos y en realidad algunos más, podemos lograrlos mediante el llamado lifting de brazos o braquioplastia.
Qué es el lifting de brazos
El lifting de brazos consiste en una intervención de cirugía estética, con el que vamos a poder reducir la grasa sobrante y estirar la piel.
El tratamiento es relativamente corto, de 1 hora de duración y sin tener que pasar la noche en el hospital, vuelves directamente a casa.
La intervención consiste en realizar una incisión de codo a axila, por la parte interna del brazo. Eliminaremos así la grasa que se ha acumulado y conseguiremos mejorar la flacidez presente, reduciendo también arrugas y, en general, consiguiendo un efecto rejuvenecedor que te sorprenderá.
Ventajas del lifting de brazos
La braquioplastia presenta múltiples ventajas como tratamiento de cirugía estética. Uno de ellos es su compatibilidad con otros tratamientos. Si, por ejemplo, la combinas con lipoescultura en la espalda, se consigue un efecto conjunto muy satisfactorio.
El postoperatorio es uno de los menos molestos que la cirugía estética puede ofrecer. El paciente apenas nota dolor o molestias. Lleva una faja alrededor de un mes, con el fin de reducir la inflamación y mantener la firmeza de las zonas que se han tratado.
Pero en realidad en apenas 4 o 5 días ya puede volver a su rutina diaria sin inconvenientes. Con las visitas a nuestra clínica, confirmaremos que todo ha ido a la perfección.
Tampoco podemos olvidar los beneficios psicológicos o emocionales del lifting de brazos. Sus resultados son realmente notorios, ya que el efecto rejuvenecedor que ofrecen unos brazos firmes y saludables, pocas veces es previsto por los pacientes.
Los brazos sin arrugas, sin esos depósitos de grasa y esa flacidez propios de la edad, de etapas como el embarazo o de una vida menos saludable de lo que se debe, representan un verdadero antes y después para el paciente que, desde ese momento, sí le otorga a esta parte del cuerpo la importancia que merece.


