Beneficios psicológicos de la cirugía estética

Beneficios psicológicos de la cirugía estética

  • Beneficios psicológicos de la cirugía estética

La cirugía estética nos ofrece resultados físicos óptimos en cualquier tratamiento. Como es lógico, el hecho de que sea un tratamiento físico, nos hace pensar que sus beneficios son esencialmente visuales y musculares. Pero no es así de simple.

La cirugía estética también posee un importante componente psicológico, hasta el punto de servir en muchas ocasiones mejor que otros tratamientos no físicos.

Por ese motivo, además de los objetivos físicos de nuestros pacientes, siempre intentamos exponer los beneficios psicológicos que van a obtener. En ocasiones se acogen como un efecto secundario muy bien recibido. En otros casos es en realidad el objetivo que se quiere conseguir, más incluso que cualquier efecto físico.

El paciente se siente más a gusto consigo mismo

El paciente se siente más a gusto consigo mismo

Todo el mundo quiere sentirse bien físicamente. Eso transmite una sensación muy positiva de forma personal. Sin embargo, los resultados físicos que se pueden conseguir con dieta y ejercicio, no siempre llegan a los objetivos planteados. Esto causa una sensación de decepción en algunas personas.

La cirugía estética, sin embargo, provoca un efecto distinto. Tarda en aparecer y, de hecho, algunos resultados de tratamientos tardan más en verse que con otras estrategias sin intervención. Sin embargo, el final al que se llega suele ser mucho más satisfactorio y, lo mejor de todo, es que se mantiene en el tiempo. Es mucho más perdurable y los efectos psicológicos de bienestar consigo mismo, también son más notorios.

La autoconfianza que transmite la cirugía estética

La autoconfianza que transmite la cirugía estética

El hecho de sentirse mejor consigo mismo, tiene un efecto secundario progresivo, pero constante. El paciente aumenta su autoconfianza.

Es un efecto, que muchos años con otro tipo de recursos pueden no conseguir. Por ese motivo, nos alegra tanto que la cirugía estética consiga este importante resultado.

Tener autoconfianza, motiva un cambio en la vida de la persona que irá notando poco a poco. Para empezar, aumentarán sus relaciones sociales.

La timidez es el problema más grave a la hora de conocer gente o incluso quedar con amigos. La autoconfianza, en cambio, es lo que permite abrir esa puerta social y ayuda a incrementar contacto con muchas más personas.

Algunos pacientes han confirmado que estos efectos incluso son notorios en las relaciones profesionales. Una persona más abierta, se siente más cómoda hablando con clientes, jefes y compañeros de trabajo.

Opción de cambio de vida con la cirugía estética

Algunos pacientes no están conformes con su vida. Buscan un cambio radical, en muchos aspectos, obviamente no solo físicos.

Sin embargo, la cirugía estética puede ser el impulso que se está buscando. Los primeros efectos físicos que se consiguen, se transmiten inmediatamente a la psicología del paciente. Este sentimiento puede derivar a otros más importantes.

Por ejemplo, un cambio físico a veces motiva la compra de ropa y accesorios distintos, asociados a las nuevas condiciones de su cuerpo.

El cambio físico unido al cambio en vestimenta y, por derivación, a la mejora psicológica, efectivamente nos ayuda a conseguir dejar atrás muchos aspectos de una vida, que podría no llevarse acorde a como se desea.