Diferencias entre bótox y ácido hialurónico

Diferencias entre bótox y ácido hialurónico

  • Diferencias entre bótox y ácido hialurónico

Muchos de los pacientes de Clínica Freire nos preguntan sobre los tratamientos de botox y ácido hialurónico. Son dos opciones muy utilizadas en medicina estética y que, según el tratamiento, son conocidas por obtener con ellas un efecto de rejuvenecimiento natural y efectivo.

Sin embargo, no son iguales entre sí y no hay que establecer prejuicios sobre qué tipo de sustancia es mejor que otra. En realidad, ambas son excelentes aliadas en la medicina estética y pueden servir para tratamientos muy diferentes, según cada caso particular y los objetivos físicos planteados.

Qué es el ácido hialurónico

Qué es el ácido hialurónico

El ácido hialurónico, pese a que el propio cuerpo también lo genera, en usos estéticos es una sustancia sintetizada en laboratorios como principio activo que, en la mayoría de los casos, es inyectable.

Destaca por la presencia de colágeno y sus propiedades beneficiosas en la piel, ya que entre otras cosas tienen la capacidad de retener agua y de mejorar el aspecto de la zona tratada.

Hay que indicar, además, que el ácido hialurónico no solo tiene propiedades cosméticas, sino que además también es aprovechado en tratamientos médicos, sobre todo relacionados con fases de cicatrización.

Qué es el bótox

El bótox es una sustancia conocida también por su nombre completo, el de toxina botulínica de tipo A.

Inicialmente fue una sustancia utilizada para tratar enfermedades musculares. Su aprovechamiento reveló la gran ventaja que ofrece para la estética corporal, por lo que en poco tiempo su uso cosmético ya era comercializado.

Se trata también de un producto fabricado en laboratorio, eso sí, en base a unos estrictos estándares de seguridad, para garantizar que la persona que lo aprovecha no sufre efectos contraproducentes.

Diferencias entre bótox y ácido hialurónico

Diferencias entre bótox y ácido hialurónico

Una de las principales diferencias entre bótox y ácido hialurónico se encuentra en las zonas de actuación. El bótox es más recomendable para el entrecejo y la frente, así como para tratar también arrugas periorbitales.

El ácido hialurónico, en cambio, es muy utilizado tanto en labios como en orejas, pómulos, cuello, mentón y otras áreas del rostro donde es frecuente que aparezcan arrugas.

Bótox y ácido hialurónico también se diferencian en tiempo de duración. El primero ofrece resultados óptimos, al menos durante 6 meses durante su aplicación. El ácido hialurónico, dependiendo del área tratada, puede llegar a mantener sus resultados hasta 12 meses.

También es preciso señalar el efecto diferente que bótox y ácido hialurónico provocan. Pese a que el objetivo de ambos es la mejora estética, realmente a nivel físico actúan de forma distinta.

El bótox, por ejemplo, se aplica sobre el músculo y tiene como principal funcionalidad evitar la contracción del mismo. Al hacerlo, se estira la piel y se evita la aparición de arrugas.

Por su parte, el ácido hialurónico está basado en el principio de reponer un volumen corporal que cierta parte del cuerpo puede haber perdido.

Por ese motivo, se aplica pensando en el relleno de arrugas, en lugar de evitar su aparición como sí hace de forma práctica el bótox.