La braquioplastia no es una de las operaciones de cirugía estética más conocida. Sin embargo, sí que puede ofrecer unos resultados notablemente visibles, de acuerdo a los objetivos de cada paciente.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre este tratamiento, también llamado lifting de brazos, porque precisamente se trata de mejorar el aspecto físico de esta parte del cuerpo.
¿Cuándo es necesaria una braquioplastia?
La braquioplastia se aplica en pacientes que presentan exceso de grasa o flacidez en los brazos. En un estado inicial o leve, la tonificación muscular y una dieta no agresiva, podrían ofrecer algunos resultados óptimos.
Sin embargo, cuando la flacidez es notoria, se ha producido por una pérdida de peso muy importante, es consecuencia del paso de la edad o, por otros motivos, tiene una presencia destacable, los ejercicios y la dieta no te van a servir.
Por ese motivo, la braquioplastia se presenta como una solución no solo válida, sino en ocasiones imprescindible, si se quiere contar con unos brazos estirados, rejuvenecidos, sin flacidez, arrugas ni grasa.
¿Qué efectividad tiene la braquioplastia?
La braquioplastia se realiza mediante una incisión desde el codo hasta la axila. Obviamente se hace desde la cara interna, para evitar que la cicatriz sea fácilmente visible.
Desde esta incisión actuamos sobre el excedente de grasa o de piel, con lo que conseguimos reducir la flacidez existente, garantizamos elasticidad y, con la desaparición de arrugas ganamos un cierto rejuvenecimiento de la zona.
La braquioplastia es uno de los tratamientos de cirugía estética con mejores resultados a largo plazo. En principio, de hecho, no debería requerir nuevas intervenciones, aunque siempre es recomendable mantener una alimentación saludable y equilibrada, para evitar la acumulación reincidente de grasa en la misma zona del cuerpo.
¿Cuándo notaré los resultados de la braquioplastia?
En Clínica Freire nos gusta ser claros y directos ante nuestros pacientes sobre los tratamientos de cirugía estética y el postoperatorio de cada uno de ellos.
En el caso de la braquioplastia, como en muchos otros tratamientos, va a inflamarse la zona tratada. En principio no es necesario ni siquiera que el día de la intervención te quedes en el hospital, aunque siempre es algo que se puede solicitar por parte del paciente.
Tras la operación de cirugía estética, recomendamos 4 o días de reposo. Aprovecha para unas pequeñas vacaciones o unos días festivos que estén de forma continuada, para poder conseguir un reposo completo y efectivo.
Luego puedes volver a la rutina diaria sin problemas, aunque para mantener la firmeza en las zonas que se han intervenido, es corriente llevar una faja por un periodo aproximado de un mes.
Pese a ello, es cierto que en apenas dos semanas los resultados y la recuperación son completos, pero nos gusta asegurar que el trabajo estético es definitivo, por eso recomendamos el uso de la faja durante al menos dos semanas más.
Desde Clínica Freire te recomendamos la braquioplastia por sus positivos resultados. Puede que este lifting de brazos no sea el tratamiento más conocido, pero ciertamente es reconocido por aquellos pacientes que lo aprovechan, como uno de los que consigue un cambio estético más notable. Y, como sabéis, una mejora estética también influye en el sentimiento del paciente, que recupera confianza y autoestima por conseguir tener esta zona del cuerpo como desea.



